Muy pocos de los que *no* recibieron mis mensajitos por la navidad van a leer esto, sin embargo me parece importante decirlo, para que no parezca que fue de mala onda.
La realidad, es que me he vuelto anti-sms ultimamente. Estoy cansado de que las empresas de telefonia / celulares nos exploten de la manera que lo hacen. Los planes de mensajes apestan y los costos en lugar de bajar, suben. 50 centavos por un mensaje de texto es un robo. Y la verdad es que no me hago ni mas rico ni mas pobre por no mandar 40 mensajes, pero es la única forma de reclamar que tengo.
De ahora en más, mis saludos van por email. O hasta tal vez le de un uso a facebook… nah, no creo.